GATO MONTES ANDINO EN CHILE: ESTADO DE CONSERVACION
Y DISTRIBUCION GEOGRAFICA
ANDEAN MOUNTAIN CAT IN CHILE: STATUS AND
GEOGRAPHICAL DISTRIBUTION
Agustín Iriarte Walton
Servicio Agrícola y Ganadero
Av. Bulnes 140
Santiago, Chile
1. INTRODUCTION :
El gato montes andino (Oreailurus jacobita) es una de las especies de felinos más amenazadas y desconocidas a nivel mundial. La especie fue inicialmente descrita en Chile por A. Philippi en 1891 en la localidad de la Dehesa en la precordillera de la ciudad de Santiago (33° Latitud Sur). En la última década sólo unos pocos ejemplares han sido observados por científicos, todos ellos en el rango norte de su distribución geográfica histórica. La especies parece estar sólo presente áreas remotas del Altiplano Sudamericano y con un áreas de distribución geográfica altamente fragmentada. Las densidades poblacionales de la especie son extremadamente bajas en la mayor parte de su área de distribución geográfica (Osgood, 1941; Miller & Rottmann, 1976; Melquist, 1984; Scrocchi & Halloy, 1986; Nowell & Jackson, 1996; Pacheco & Salazar, 1996).
Desde que fuera inicialmente descrita por A. Philippi en localidades de la Región Central de Chile (en los alrededores de Santiago), el gato montes andino ha tenido un fuerte proceso de reducción en su área de distribución geográfica, detectándose en la actualidad sólo en las zonas altiplánicas de las regiones I a la III: Arica, Iquique, Antofagasta, Copiapó y posiblemente Vallenar (29° Latitud Sur). Los únicos antecedentes que hablarían de la posible existencia de poblaciones de la especie en latitudes superiores es la información proporcionada por J. Rottmann, en 1977 en cuanto a que cazadores presumiblemente habrían dado muerte a un ejemplar de O. jacobita en los alrededores de la localidad de Illapel en la IV Región (32° Latitud Sur), lo cual no pudo ser confirmado debido a que no fue posible preservar la piel para estudios posteriores (J. Rottmann, com. per.)
En general, la información que se tiene de su presencia es muy escasa, contándose con un número muy pequeño de pieles y cráneos en colecciones de museos. Asimismo, es de las pocas especies de felinos en las cuales no se cuentan con experiencias de cría en cautiverio, ni de estudios conductuales y ecológicos basados en observaciones de mediano o largo plazo. En estudios recientes de la especies basados en su genoma, investigadores encontraron que correspondía a una especie única y que sus características genotípicas tenían una estrecha relación con la línea genética del ocelote (Leopardus pardalis). En efecto, muestras de ADN provenientes de 4 cráneos y 14 pieles demostraron que el gato montes andino es una especie distinta de cualquier otra especie felina, y que su material genético tiene su origen en algún antepasado asociado al grupo taxonómico del Ocelote (Johnson et al., 1998).
Por otro lado, alguna de las áreas silvestres protegidas creadas en las zonas donde actualmente habita la especie en Chile son cruciales para la supervivencia de la especie. Los Parques Nacionales Lauca y Volcán Isluga, la Reserva Nacional Las Vicuñas y el Monumento Natural Salar de Surire son importantes áreas con presencia efectiva de la especies en la porción norte de su zona distribución geográfica en Chile. En sus áreas de distribución sur, la existencia de la Reserva Nacional Los Flamencos y los Parques Nacionales Llullaillaco y Nevado Tres Cruces permiten preservar los escasos ejemplares de la especie que aún están habitando dichas áreas. Finalmente, no se cuenta con registros sobre la utilización comercial de la especie en Chile. El Servicio Agrícola y Ganadero (SAG) posee algunos registros de decomisos de pieles por parte de empleados de faenas mineras, y la existencia de animales embalsamados que poseen habitantes locales, la mayoría de ellos para ser utilización en festividades de carácter religioso.
2. DESCRIPCIÓN FISICA:
Incluido por mucho tiempo en el género Felis, en la actualidad se ha propuesto su inclusión en un género distinto en donde es la única especie (Oreailurus). La principal razón para ello es que en su bula timpánica o auditiva se aprecia una doble cámara, lo cual es único en el grupo de los gatos monteses del nuevo mundo (Kuhn, 1973; Wilson & Reeder, 1993; Wozencraft, 1993). Hasta el momento no han sido descritas subespecies para el gato montes andino. Bulas timpánicas de gran tamaño son típicas de animales que viven en hábitats con escasa cobertura arbórea o arbustiva por lo que requieren para su protección y resguardo una gran capacidad auditiva (Nowell & Jackson, 1996).
El gato montes andino o gato altiplánico (Oreailurus jacobita) es del tamaño de un gato doméstico grande, un poco mayor que el gato colocolo (Lynchailurus colocolo), felino que habita en simpatría con el gato montes andino en casi todo su rango de distribución geográfica (Miller & Rottmann, 1976; Scrocchi & Halloy, 1986; Redford & Eisenberg, 1992). Los escasos registros que se tienen deterimnan un peso promedio de 5,5 kg. (rangos: 4 a 7 kg.) (Osgood, 1943; Pearson, 1957; Miller & Rottmann, 1976; Redford & Eisenberg, 1992; Nowell & Jackson, 1996). Como una protección contra las rigurosas condiciones climáticas del altiplano (extrema sequedad y bajas temperaturas), el gato montes andino posee una gruesa y tupida piel de colores generales claros con manchas oscuras en tonos grises y cafés. Sus pies son voluminosos, con la presencia de gruesos cojinetes y un ancho promedio de 3.5 cm y un largo de 4 cm. (Rottmann & Miller, 1976; Scrocchi & Halloy, 1986; Jim Sanderson, com. pers.) (Tabla N° 1).
| TABLA N° 1: Tamaños y pesos promedios de los registros conocidos de O. jacobita (Pearson, 1957; Redford & Eisenberg 1992; Nowell & Jackson, 1996; este estudio). | ||||
| Error! Bookmark not defined. | Promedio Machos |
Promedio Hembras |
Rangos |
Promedio Total |
| Largo cabeza-cuerpo | 92* cm |
63* cm |
57-92 |
74,5 cm |
| Altura al nivel del hombro | 38* cm |
32* cm |
30-40 |
36 cm |
| Largo de la cola | 58* cm |
36* cm |
35-48 |
41,5 cm |
| Peso | 4** kg. |
-- |
4-7 |
5,5 kg. |
* Este estudio.
** Pearson, 1957
El patrón de sus manchas es irregular, con áreas de coloración café-anaranjado que se extienden desde el cuello a ambos lados de su espalda, y manchas circulares oscuras en sus costados. La coloración de fondo de su cuerpo es un blanco crema. Por otro lado, en contraste con la coloración de casi todo su cuerpo, la parte posterior de las orejas es gris oscura. El largo de los pelos en su espalda puede llegar hasta los 4 centímetros y 3,5 cm en su voluminosa cola. La cola posee una serie de siete a nueve bandas compuestas por líneas grises oscuras con una central café, es gruesa llegando en algunos casos a los 10 cm de grosor, y normalmente representa un 60 a 70% de tamaño corporal (cabeza-cuerpo) (Osgood, 1943; J. Sanderson, com. pers.) (Tabla N°1). Un ejemplar macho de gran tamaño confiscado por personal del SAG en la localidad de Lirima (región altiplánica de Iquique) presentó una cola de 58 cm, con un largo de cabeza-cuerpo de 92 cm (63%). En la ocasión también fue confiscado un gato colocolo adulto de menor tamaño que el gato montes andino (Foto 1).
El conocimiento que poseemos de su ámbito alimenticio es escaso y basado en muy pocas observaciones directas, fecas o restos estomacales. Se considera que su dieta se basa principalmente en pequeños y medianos mamíferos como vizcachas (Lagidium viscacia), chinchillas (Chinchilla brevicaudata y Ch. lanigera) y roedores de los géneros Phyllotis, Chinchillula, y Abrothrix y Ctenomys. Previo al periodo de caza intensiva de la Chinchilla de cola corta (Chinchilla lanigera) a partir de comienzos del siglo 19 (Iriarte & Jaksic, 1986 e Iriarte et al. 1997), probablemente dicha especie constituyo un importante item de dieta para el gato montes andino en casi todo su rango de distribución primitivo (desde Visviri en la frontera con Perú hasta las zonas cordilleranas de Santiago). Otro item importante de la dieta lo constituyen aves medianas y pequeñas y algunas especies de reptiles.
Oreailurus jacobita es probablemente un cazador oportunista como en muchas especies de gatos pequeños. Guardaparques de la Corporación Nacional Forestal (CONAF) que protegen la Reserva Nacional Las Vicuñas observaron a un gato montes andino en las orillas de una laguna salobre en la cuenca del Salar de Japu (4.300 m) intentando acercarse a un área donde se encontraban patos puna (Ana spp.), taguas (Fulica spp.) y piuquenes (Cloephaga melanoptera).
Asimismo, el conocimiento que tenemos de su sistema social es muy escaso. Por los pocos registros que se tienen podemos estimar que su conducta es de tipo solitario y los machos mantiene ámbitos de hogar exclusivos para un macho y una o dos hembras y sus crías. Su comportamiento es dócil y tranquilo, según algunos relatos permite la presencia humana permitiendo el acercamiento a corta distancia (Scrocchi & Halloy, 1986; Ziesler, 1992; J. Sanderson, com. pers.). En 1980 dos científicos argentinos observaron y siguieron a un individuo por más de dos horas (Scrocchi & Halloy, 1986). Bebió de un estero, comino por un sendero y posteriormente durmió por algunos minutos.
En Noviembre de 1988, un fotógrafo alemán (Gunther Ziesler) tomó varias fotos a un ejemplar juvenil, el cual se encontraba ubicado en una ladera con rocas que se ubica detrás de las casas de los guardaparques de CONAF de la Reserva Nacional las Vicuñas en las cercanías del salar de Surire (Ziesler, 1992). En el área vive un importante numero de vizcachas, las cuales utilizan un bofedal cercano como fuente de alimento a lo largo de todo el año. De acuerdo al personal de CONAF, ejemplares de gato montes andino visitan la zona regularmente con el objeto de capturar vizcachas en horario crepuscular (H. Blanco y Rojas, com. pers.).
Finalmente, en estimaciones teóricas realizadas por Scrocchi & Halloy (1986) para una población de gato montes andino del Noroeste de Tucuman (Cumbres Calchaquies) determina valores de 0.6 kg/km2, con lo que se estimaron valores de densidad de un espécimen por cada 1.000 hectáreas.
4. DISTRIBUCION Y PREFERENCIA DE HABITATS :
Como su nombre lo indica, la especie vive preferentemente en áreas de gran altitud en ambas vertientes de los Andes. Posee una área de distribución muy restringida en las zonas altiplánicas de noroeste argentino, el norte de Chile, el sur de Perú y el sudoeste de Bolivia. Al parecer, la especie siempre ha presentado densidad bajas en todo su rango de distribución geográfica. No existen antecedentes históricos que demuestren que la especie haya, alguna vez, poseído densidades mayores. Sus áreas preferentes son zonas rocosas, sin la presencia de arboles, y con condiciones climáticas muy extremas. La localidad tipo de la especie corresponde a una zona en el sudoeste de Bolivia con una de las condiciones climáticas más extremas de todo Bolivia. La mayoría de los especímenes recolectados provienen de áreas sobre los 3.000 msnm, e incluso en una localidad en Perú fue encontrado un ejemplar a una altitud de 5.100 msnm.
Posiblemente, su distribución geográfica no es continua, pero tal vez la especie utiliza
todas las zonas con presencia de presas en el Altiplano chileno. DE acuerdo con habitantes
locales y personal de CONAF el gato montes andino utiliza donde confluyen los siguientes
elementos de paisaje: bofedales permanentemente húmedos, laderas rocosas y la presencia
de colonias de roedores como vizcachas y aves acuáticas.
El conocimiento que poseen los habitantes Aymaras locales es bastante bueno, especialmente en personas que pasan muchas horas al día en sus actividades de pastoreo. Algunas perteneciente a esta etnia, nos informaron que la presencia de ambas especies de gatos monteses es habitual y relativamente abundante. Por el contrario, algunas personas que han vivido por periodos extensos en la zona, no han observado nunca ningún gato montes. La información contenida en este estudio fue obtenida a partir de encuestas con especialista y a habitantes locales, y a la escasa información que contienen los pocos artículos sobre la especie (Conservation Action Plan, IUCN/SSC Cat Specialist Group: Nowell & Jackson, 1996).
En general, los antecedentes sobre su conducta son escasos. La información más detallada la proporcionan dos especialistas argentinos en una área con una altitud de 4,250 msnm, en el noroeste de la provincia argentina de Tucumán (Scrocchi & Halloy, 1986). Un ejemplar fue seguido a pie por más de 2 horas durante la mañana, a una distancia no superior a los 15 o 50m, y no mostró miedo alguno a la presencia humana. Similar situación sucedió con la experiencia que tuvieron los especialistas J. Sanderson y John Wagenknecht en la zona del Salar de Surire en Chile. En el caso de Argentina, el ejemplar bebió agua de una zona donde se estaba derritiendo nieve, y posteriormente se sentó sobre una prominente roca. Además, el especimen desplazó agresivamente a un zorro gris (Pseudalopex griseus) que pasaba por el sector. Por último, el gato se movió del área donde se encontraban los investigadores y se ubico en una área con sombra en una ladera rocosa, para finalmente desaparecer (Scrocchi & Halloy, 1986).
4. METODOLOGIA :
En primer lugar, se analizó la escasa información que se tiene sobre la especie en las distintas revistas especializadas y libros sobre la materia. En segundo lugar, se analizó las localizaciones de ejemplares efectuadas por científicos o personas que conozcan a la especie en los últimos 40 años (año de corte 1960). Debido a los importantes cambios que han sufrido los ecosistemas y las poblaciones de presas potenciales por un aumento importante en la actividad minera y agropecuaria, no se considero oportuno trabajar con registros de presencia de la especie superiores a dicha fecha. A continuación se detallan las visitas de terreno a las distintas áreas de estudio:
Finalmente, de acuerdo a diferentes especialistas y antecedentes por parte de habitantes locales es muy improbable que actualmente existan poblaciones de la especie en zonas al sur del paralelo 28°S o en la IV Región (Mapa 5). Al parecer, la especie se habría extinguido en la IV Región desde, al menos, unos 40 años, ya que no han sido detectados ejemplares en sus ecosistemas por parte de especialistas y habitantes locales desde la década de los 60 (Melquist, 1985; J. Rottmann, com. pers.). Desde esta zona fueron extraídos el mayor número de ejemplares de chinchillas (Chinchilla lanigera y brevicaudata) con destino a mercados de EE.UU. y Europa por un siglo (1815-1915), llevándolas casi a su completa extinción (Iriarte & Jaksic, 1986).
5. RESULTADOS :
5.1. ANTECEDENTES GENERALES:
Las dos especies de gatos montes altiplánicos son bien conocidos por los habitantes locales miembros de las etnias Aymara y Quechua por un largo período de tiempo. Dentro de la tradición Aymara, ambas especies forman parte de sus creencias religiosas, jugando un rol importante en las festividades que efectúan cada año en el mes de febrero. Existen numerosos nombres para nominar a ambas especies, en lengua Aymara se les conocen como TITI (gato montes andino) y ABATIRE (gato colocolo) (Tabla 1). En el idioma Quechua al O. jacobita se le llama CHINCHAY o OSJO. Especialmente personas de ambas culturas y que pasan un a parte importante de su tiempo al cuidado de ganado camélido o ovino están acostumbrados a encontrarse con especímenes de alguna de estas especies. Un número importante de las personas entrevistadas que realizan este tipo de actividad de la etnia Aymara pueden distinguir claramente a que especie pertenece el individuo detectado. Sus parámetros de distinción son su mayor tamaño, cola más larga y con la presencia de anillos prominentes por parte del gato montes andino. Tanto por las observaciones de los cuidadores de ganado como por las pieles guardadas para las festividades, se observa un marcada desigualdad en sus números poblacionales, siendo el gato colocolo mucho más abundante.
Tabla 1: Nombres que son utilizados para denominar a Oreailurus jacobita y a Lynchailurus colocolo en distintas lenguas. |
||
IDIOMA |
NOMBRE COMUN L. colocolo |
NOMBRE COMÚN O. jacobita |
| Aymara | Abatire | Titi |
| Ingles | Pampas cat | Andean Mountain cat |
| Francés | Chat des pampas | Chat des Andes |
| Alemán | Pampaskatze | Andenkatze & Bergkatze |
| Quechua | Chinchay & Osjollo | Chinchay & Osjo |
| Español | Gato Colocolo y Gato Pajero | Gato Montes Andino, Gato Andino o Gato Lince |
5.2. PRIMERA VISITA A TERRENO:
En nuestro primer visita a terreno tuvimos la oportunidad recorrer en sólo tres días las principales zonas de la porción Noreste del altiplano de la I Región, en donde se han descrito las principales observaciones de ambas especies de gatos (Mapa 1).
VISITA N° 1
Fecha: 14-16 Diciembre de 1997.
Area cubierta: Altiplano de Arica, I Región
Kilómetros recorridos: 850 km.
Personas Entrevistadas: 22 personas
Número de localidades: 10
Número de pieles: 2 (2 Lynchailurus colocolo)
Observadores: Alberto Bordeu (Director Regional de CONAF)
José Luis Galaz (Encargado de Fauna deCONAF-I Región)
En esta visita de terreno tuvimos la oportunidad de tomar contacto con cuatro guardaparques de la CONAF que trabajan en las áreas silvestre protegidas que posee en el Altiplano de la I Región : Parque Nacional Lauca (137.883 ha), Reserva Nacional Las Vicuñas (209.131 ha), Monumento Nacional Salar de Surire (11.298 ha) y Parque Nacional Volcán Isluga (174.744 ha) (Figura 1). Además, tuvimos la oportunidad de visitar las localidades y pueblos de Putre, Pacollo, Coronel Alcérreca, Ancolacani, Nasahuento, Caquena, Parinacota, paso fronterizo del lago Chungará, Chucuyo y Las Cuevas. Por otra parte, tuvimos la posibilidad de dialogar con ganaderos del sector de Caquena, el área de pastoreo más grande del Altiplano chileno, y tal vez una de las zonas con mayor concentración de colonias de vizcachas en toda la I Región. Consecuente con lo anterior, en el área se observan regularmente ejemplares de ambas especies de gatos monteses.
En este viaje tuvimos la oportunidad de informarnos sobre el vasto conocimiento que poseen los habitantes Aymaras de las dos especies de gatos. Debido a que este pueblo utiliza a ambas especies como elementos importantes en rituales de tipo religioso, ellos son capaces de reconocer de cual de ellos se trata. Durante las festividades de la señalada (marcación del ganado camélido doméstico nacido el año anterior) a mediados del mes de Febrero de cada año, ellos bailan en sus espaldas con pieles o animales embalsamados de ambas especies. Además, descubrimos que en casi cada casa de familias de población Aymara que continua con dichos rituales poseen gatos monteses. Aún los parientes cercanos de guardaparques de la CONAF poseen este tipo de elementos de ritual.
El Jefe de los guardaparques, Sr. Carlos Nazar, me facilitó dos fotos de un par de gatos colocolos juveniles que fue tomada en una cueva cercana al camino en los alrededores del pueblo ceremonial de Isluga (3,900 msnm), en el verano anterior (Enero e 1998). En visitas posteriores a la zona, no pudimos identificar con exactitud la zona donde fueron tomadas ambas fotos (Fotos 2 y 3).
5.3. SEGUNDA VISITA A TERRENO:
VISITA N° 2
Fecha : 12-15 Marzo de 1998.
Area cubierta: Altiplano de Arica y Iquique, I Región
Kilómetros recorridos: 1.750 km.
Personas Entrevistadas: 92 personas
Número de Localidades: 17
Número de Pieles: 18 pieles o especímenes embalsamados (14 L. colocolo y 4 O.
jacobita)
Cada año el día 24 de Junio en el pueblo de Putre (3,500 msnm) se realiza una festividad denominada la "Fiesta del Titi". En ella los habitantes locales de ascendencia Aymara bailan con elementos elaborados a partir de gatos monteses (utilizan ambas especies). Un vecino de la localidad (Sr. Sebastián Vilca) nos informó que si bien, ya pocos participan en la festividad, aún son varias las familias que poseen pieles y especímenes embalsamados y que las utilizan en diversas ocasiones a lo largo del año.
En una remota área en el Altiplano de Arica denominada Misitune (4,300 msnm) numerosos pastores de llamas y alpacas han visto en varias ocasiones a gatos monteses en riscos cerca del poblado. Probablemente, se trataría de ejemplares de O. jacobita, tomando en consideración la altitud del área. Por otra parte, el nombre Misitune significa gato en idioma Aymara (Leandro Tancara y Barbara Knapton, ambos de Putre, com. pers.) (Mapa 1).
Por otra parte, en la localidad de Nasahuento (4.300 msnm) tuvimos la oportunidad de conversar con el Sr. Angel Paco Villalobos. El nos mostró siete pieles de gatos monteses, una sola pertenecía a O. jacobita y las seis restantes a L. colocolo. (Foto N° 4). La mayoría eran relativamente antiguas, a pesar de que debido a las condiciones climáticas de la zona dicho tipo de productos no se deteriora fácilmente y permanecen en optimas condiciones por muchos años. Según nos contó el Señor Paco, probablemente algunas de ellas tenían más de 20 o 30 años. El ejemplar de gato montes andino era el más reciente, aunque debido a mi carácter de inspector de fauna silvestre del Estado Chileno no me quiso informar cuando había sido cazado (seguramente fue cazado hace unos 2 años). La condición de la piel era muy buena y flexible.
En Ancuta (4,350 msnm) el Sr. Asencio Jimenez poseía una piel de O. jacobita en buenas condiciones de conservación. El pequeño poblado queda en las cercanías del área de Caquena. El no nos dio la posibilidad de tomar una foto de la piel ni, menos de tomarle medidas o una pequeña muestra de tejido, como hubiera sido nuestro deseo. A unos 5 metros de distancia tuvimos la oportunidad de observar unos marcados anillos oscuros en una cola de gran tamaño.
En el poblado de Caquena nosotros conversamos con el Señor Severino Lluncos Yusra. El nos mostró cinco (5) pieles de gatos monteses: dos O. jacobita y tres L. colocolo. Sólo pudimos fotografiar a dos de ellos, un colocolo y un gato montes andino (Foto 5). El Señor Lluncos nos informó que, de acuerdo a costumbres ancestrales Aymaras, que cada vez que una persona detecta un gato montes en el campo es necesario, y aún imprescindible atraparlo y matarlo. Si la persona logra atraparlo, ella tendrá un año de buena suerte y el reconocimiento por largo tiempo ya que puede bailar con su piel en todas las festividades, obteniendo un reconocimiento social importante. Si no lo logra captura y matar, tendrá un año de mala suerte. Esta creencia fue confirmada posteriormente, por un gran número de habitantes Aymaras del Altiplano chileno.
En Guallatiri (4.200 msnm) dos personas poseían pieles de gatos monteses: Señor Porfirio Sánchez y Benjamin Mamani. Ambas pieles eran de L. colocolo.
Tres guardaparques que trabajan en el Monumento Nacional Surire (Sres. Humberto Cespedes, Ernesto Muñoz y Leonardo Choque) nos informaron que vieron a un ejemplar de gato montes andino en el área del Salar de Japu (4.300 msnm) en las cercanías de la frontera con Bolivia en Agosto de 1997. La observación se produjo a las 3:00 de la tarde, y el gato estaba tratando de acercarse a un grupo de aves acuáticas que se encontraban en el agua del Salar (taguas (Fulica spp.), patos (Anas spp.) y Guallata o Piuquén (Cleophaga melanoptera). Ellos tuvieron la oportunidad de tomarle algunas fotos al espécimen, pero lamentablemente nos informaron que no salieron en buenas condiciones por la rapidez en que se movió el ejemplar una vez que los detectó. Aún no he tenido la posibilidad de ver las fotos.
Sin lugar a dudas, el área con un mayor número de observaciones de gatos monteses en el Altiplano chileno es los alrededores de la Guardería que posee la CONAF en las cercanías del Salar de Surire (4.700 msnm). En dicho lugar existe un risco con una gran colonia de Vizcachas (Lagidium viscacia) y un bofedal cercano en donde se alimenta este roedor. Permanentemente, los guardaparques que viven en dicho puesto observan ejemplares de gatos colocolo y jacobita, tanto a tempranas horas de la mañana como en el atardecer. En Noviembre de 1988 el fotógrafo alemán Gunter Ziesler tuvo la oportunidad de fotografiar a un ejemplar juvenil en dicha zona (Ziesler, 1992).
Asimismo, unos guardaparques fotografiaron a un ejemplar, al parecer adulto, en las cercanías de la colonia (Foto 6). En ella se observa la característica franja oscura horizontal al nivel de sus ojos. Asimismo, a unos 500 m del risco, J. Sanderson y su equipo tuvo la oportunidad de observar y filmar en vídeo a un ejemplar adulto de O. jacobita por más de 10 minutos. El hermoso ejemplar no se preocupó de la presencia de los investigadores y permaneció a menos de 10 metros sin efectuar movimiento alguno de escape. Asimismo, guardaparques de CONAF de la misma área fotografiaron en Junio de 1998 a robusto ejemplar de L. colocolo en las cercanías de la zona donde fue tomado el video del gato montes andino (Foto 7). En ella se observa al ejemplar bajo una cueva y con las características franjas en sus patas delanteras y el color ocre típico de un gato colocolo.
En el pequeño poblado de Chucuyo (4.200 msnm) ubicado en el camino internacional que une las ciudades de Arica (Chile) con La Paz (Bolivia), una señora llamada Matilda tuvo por tres meses en cautiverio a un ejemplar juvenil de gato montes andino en 1996. Lamentablemente, el ejemplar, que al parecer no contaba con más de unas semanas de vida el murió por algún deterioro producto, seguramente, de las precarias condiciones de cautiverio y la falta de elementos claves en su dieta como es el calcio. Testigos nos informaron de deformaciones en las extremidades posteriores, claro diagnostico de falta de calcio: osteoporosis.
En Enquelga (3,800 msnm), un pequeño poblado en el Altiplano de Iquique, un antiguo poblador, el Sr. Ambrosio Condori, nos mostró dos gatos colocolos embalsamados: un ejemplar adulto de apreciable tamaño (Foto 8) y un más pequeño (Foto 9). También en Enquelga el Sr. Apolinario Castro Flores poseía otros dos gatos colocolo embalsamados. En la Foto 10 sólo aparece uno de ellos, probablemente un ejemplar juvenil.
Como ya se explicó anteriormente, en las cercanías del poblado ceremonial de Isluga (3,900 msnm), dos guardaparques pudieron fotografiar a dos ejemplares juveniles de gato colocolo en una cueva cerca del camino (Fotos 2 y 3). Dicho registro fue en Noviembre de 1997 a las 12:00 AM. En una visita al área observamos que la zona correspondía a una quebrada de unos 8 km de largo, con agua permanente, bofedales con abundantes áreas de pastoreo en sus orillas y la presencia continua de roquerios de 10 o más metros en sus laderas: un hábitat ideal para la presencia de abundantes colonias de vizcachas y otros roedores, y la subsecuente existencia de gatos monteses.
Basado en diversas entrevistas pudimos constatar que el Altiplano chileno, durante las festividades de la "Señalada" en la segunda semana del mes de Febrero (cada año cambia la fecha de la festividad) los habitantes aymaras utilizan a los especímenes con "atractores" de buena suerte, para sus cosechas y reproducción de ganado camélido. En estas fiestas se marcan los animales domésticos con lanas de colores. Ellas comienzan el primer Jueves con el día del Compadre y termina con el día de la Comadre (siguiente Jueves). Durante esos días de celebración, ellos sacan los ejemplares que poseen, la mayoría de los cuales fueron recolectados por sus familiares por largo tiempo y bailan con ellos en sus espaldas. Les dan de "tomar" alcohol y "comer" granos como maíz o quinoa en sus bocas con objeto de hacerlos participar en las celebraciones.
Una vez finalizadas las fiestas, les colocan lanas y fetos de alpacas (Lama pacos), y llamas (Lama glama) en su interior con objeto de que sus ganados tengan una mejor reproducción para el año que recién comienza, y con granos y grasa animal para que haya más alimento en la familia.
A continuación, se detallan los principales antecedentes relativos a las festividades Aymaras en donde utilizan pieles y gatos monteses embalsamados:
El largo promedio de la cabeza y cuerpo de los cuatro ejemplares de O. jacobita medidos en este estudio fue de 63,3 cm, y sus colas de 38,5 cm (probablemente no todos eran adultos, por lo que las medidas pueden ser pequeñas en relación a las de la literatura). El largo promedio de las extremidades delanteras fue de 18,5 cm (medidas desde su inicio en el pecho), y el largo promedio del pie trasero fue de 13.2 cm. En el caso de los 14 ejemplares de L. colocolo, el largo de cabeza-cuerpo fue de 56,5 cm y su cola 25,5 cm. El promedio de la extremidad anterior fue de 14,3 cm.
Finalmente, de acuerdo a diversas entrevistas a lugareños descubrimos que la fuerte introducción en la zona de iglesias de carácter evangélicas a ocasionado una disminución en el uso de este tipo de festividades. Las personas que adoptan estas nuevas creencias regalan sus pieles y hablan mal de las personas que continúan efectuando estas tradiciones. Se aprecia un fuerte conflicto entre las comunidades que siguen adaptando las costumbres "Catolica-Cultura traditional" y las "Evangélicas". Esta introducción de nuevas creencias podría ser una muy buena noticia para la sobrevivencias de las escasas poblaciones de gatos altiplánicos en el área.
5.4. TERCERA VISITA A TERRENO:
En nuestra tercera visita a terreno nosotros visitamos la porción central y norte del Altiplano de Antofagasta (II Región). Esta visita la efectuamos con el Señor Rene Kurte, quien trabaja en el Servicio Agrícola y Ganadero de la Región por más de 10 años, y conoce muy bien el área. Es importante decir que los habitantes locales son de origen Atacameño y no Aymara, como es el caso de los de la I Región (Mapas 2 y 3).
VISITA N° 3
Fecha: 15-19 de Marzo de 1998.
Area cubierta: Altiplano de Antofagasta, II Región
Kilómetros recorridos: 680 km.
Personas Entrevistadas: 15 personas
Número de Localidades : 7
Número de Pieles: 1 Lynchailurus colocolo
Visitamos siete pueblos y localidades de la zona, en donde tuvimos la oportunidad de entrevistar a unos 15 habitantes locales. En los poblados de Chiu Chiu (2.525 msnm) y Ollagüe (3.696 msnm) conversamos con vecinos que nos informaron que el gato montes era más abundante en el pasado. Ellos no fueron capaces de informarnos de que tipo de gato se trataba. Solamente en el pequeño poblado de Cosca (4.150 msnm), un poblado que se utiliza para actividades ceremoniales y que queda muy cerca de la frontera con Bolivia nosotros encontramos un gato colocolo embalsamado y envuelto en una manta ceremonial. El ejemplar era un macho adulto de apreciable tamaño y pertenecía al único habitante permanente del pueblo (Sr. Eusebio Urelo). El espécimen observado es utilizado para las festividades religiosas de "San Sebastián" cada 24 de Enero (Foto 11). Esta misma persona poseía cuatro armadillos de la Puna (Chaetophractus nationi), una especie considerada En Peligro de Extinción y extremadamente rara en el resto del Altiplano chileno, pero al parecer, común en el área de Cosca.
También, tuvimos la oportunidad de conversar con el Biólogo especialista en Vida Silvestre, Sr. Mario Parada, quien esta dirigiendo en la actualidad un proyecto de protección de las tres especies de flamencos en la zona. El nos informó que tres de sus dirigidos observaron un gato montes, al parecer, un L. colocolo, debido a que el área esta a "solo" 2.800 msnm, y no recuerdan haberle observado un cola de gran tamaño. El ejemplar fue observado a las 6 AM en las cercanías de la estación biológica en el Salar de Punta Negra. Este grupo de investigadores está asimismo desarrollando estudios de radio-telemetria en zorro culpeo (Pseudalopex culpaeus). Ellos ya tienen ocho (8) zorros con radio-collares y nunca han capturado, ni visto, un gato montes en la zona desde que el estudio se inició hace siete años.
5.5. QUINTA VISITA DE TERRENO:
En esta visita se recorrieron 1.200 km. en toda la zona centro y sur de la región altiplánica de la II Región (Mapa 3). En esta visita recorrimos los dos caminos internacionales que comunican a Chile con las provincias argentinas de Jujuy y Salta (Pasos de Jama y Sico). Debido a las extremas condiciones climáticas imperantes en la zona del paso Jama, no observamos habitantes locales. Sólo tuvimos la oportunidad de conversar con personal de empresas que estaban pavimentando el camino y nadie había estado mucho tiempo en la zona. En la otra vía (Paso Sico), tuvimos la oportunidad de conversar con diversos habitantes de las localidades de San Pedro de Atacama, Toconao, Compañía, Socaire, Peine, Poblado Minsal y puesto de vigilancia de CONAF en el Salar de Atacama.
VISITA N° 5
Fecha: 9-13 Septiembre de 1998.
Area Cubierta: Altiplano de Antofagasta, II Región
Kilómetros Recorridos: 1.200 km.
Personas Entrevistadas 17 personas (2 guardaparques de CONAF)
Numero de Localidades 7
Numero de Pieles: 1 de puma Puma concolor
Al parecer, los únicos registros de gatos monteses en la zona corresponden a gatos colocolo. En Octubre de 1997, un grupo de investigadores de la Universidad de Chile capturaron a un ejemplar de gato colocolo adulto que estaba en malas condiciones físicas en las cercanías del pueblo de Socaire. Lamentablemente, el ejemplar murió a los pocos días y se encuentra actualmente congelado en instalaciones de la Facultad de Medicina de dicha universidad.
5.6. SEXTA VISITA DE TERRENO:
En nuestra sexta visita a terreno tuvimos la oportunidad de recorrer diversas áreas altiplánicas de la III Región de Chile, con personal del SAG local (Ing. Agrónomo José Andaur). En una primera visita recorrimos diversas áreas que rodea al Salar del Negro Francisco, en la zona cordillerana de la provincia de Copiapó. En el viaje de ida conversamos con diversos habitantes locales sobre la presencia de gatos monteses en el área. Uno de ellos nos informó de la captura y muerte de un ejemplar macho de gato colocolo realizada unos 8 meses atrás en unos riscos cercanos a su casa (2.500 msnm). Aún conservaban la piel, la cual correspondía a un típico ejemplar adulto de la especie con marcadas barras oscuras en sus extremidades anteriores (Mapas 4 y 5).
VISITA N° 6
Fecha: 10-12 Octubre de 1998.
Area estudiada: Altiplano de Copiapó y Vallenar, III Región
Kilómetros: 920 km.
Personas Entrevistadas 9 personas (3 guardaparques de CONAF)
Número de Poblados 4
Número de pieles: 1 Lynchailurus colocolo
En el área viven muy pocos habitantes. Usualmente es utilizada como área de obtención de pasturas en la época de verano, por lo que en invierno se encuentra deshabitada. Sólo algunas familias viven en pequeños valles con riego y se observa la presencia de buscadores de minas (pirquineros) y pequeños ganaderos de cabras.
Probablemente, en el recientemente creado Parque Nacional Tres Cruces, especialmente en los sectores de Laguna Santa Rosa y Salar del Negro Francisco, pueda ser encontrado el gato montes andino debido a la existencia de zonas con abundante presencia de vizcachas y extensas áreas con bofedales, con una alta densidad local de aves acuáticas y roedores.
5.7. ANTECEDENTES ANEXOS:
En posteriores visitas a terreno efectuadas por el Sr. José Luis Galaz a la laguna Huambune, ubicada al norte del Volcán Parinacota en el Altiplano de la I Región, detectó dos cráneos de gatos monteses de 8,5 y 8,0 cm de longitud, respectivamente. Ellos se encontraban en las cercanías de un bofedal cercano a la laguna. En un examen más exaustivo de los cráneos se podrá identificar a que especies pertenecen y su edad estimada.
Por otro lado, el Sr. Jim Sanderson en Diciembre de 1998 adquirió en el poblado de Parinacota dos ejemplares embalsamados de gato montes: un gato montes andino y uno colocolo. Además, el jefe de Policía del área del Salar de Surire le obsequió un ejemplar juvenil de gato colocolo con lanas de colores verde, rojo y azul en sus orejas y de data antigua (probablemente más de 20 años de antigüedad).
Por otra parte, el biólogo de la Empresa Minera Collahuasi, Sr. Juan José Anabalón, capturó en las cercanías del Salar de Coposa (4.150 msnm) un ejemplar de gato colocolo adulto en Noviembre de 1998 (Fotos 12 y 13). El espécimen poseía una coloración típica de la especie, pero con tonos dominantes grises. A los pocos minutos el ejemplar fue liberado en la misma zona donde fue capturado. Asimismo, en Septiembre de 1998 el mismo equipo de especialistas capturó y liberó a un gato montes no identificado en los alrededores el poblado de Copaquiri (3.700 msnm), en la ruta que conecta Iquique con el Salar de Coposa.
5.8. PRESENCIA EN OTRAS REGIONES:
Debido a una serie de encuestas a especialistas y personal de entidades gubernamentales adscritas a la conservación de vida silvestre y la administración de Areas Silvestres Protegidas (CONAF), se estima que es muy improbable la presencia actual del gato montes andino en zonas al sur del paralelo 31° S (Vallenar) (Mapa N° 5).
Si bien, existen tres registros confirmados de la especie en áreas más al sur del paralelo 31°S, todos ellos corresponden a registros históricos, previos al proceso masivo de extracción de chinchilla y vizcachas que ocurrió en esas regiones hacia fines del siglo pasado y comienzos de éste (Iriarte & Jaksic, 1986; Iriarte et al. 1997).
Por otra parte, en dicha zona se produce una fuerte reducción en el tamaño en las áreas de ecosistemas altiplánicos, con una disminución de los hábitats tipo bofedales y salares a altura superiores a los 4.000 msnm.
Los registros no confirmados a que hace alusión Melquist (1985) para áreas bajo los 3.000 msnm en las zonas de La Serena (30° S) e Illapel (32° S). Probablemente ambas registros correspondan a ejemplares de Lynchailurus colocolo). En una conversación sostenido con el Sr. Jurgen Rottmann, nos informó que ninguno de los dos registro citados en la publicación de W. Melquist de 1985 correspondían a casos comprobados, ya que en ninguno de los registros se obtuvieron las pieles, ni ningún especialista pudo ver los restos de los especímenes. Según su opinión, probablemente los dos registros correspondan a gatos colocolo.
5.8. MAPAS DE LAS ÁREAS DE ESTUDIO:
A continuación es posible observar cinco mapas que cubre toda el área de estudio del presente proyecto. El mapa N° 1 muestra la región altiplánica de la Arica y Pisagua ; el N° 2 cubre la zona andina de Iquique hasta Tocopilla ; el Mapa N° 3 muestra la zona altiplánica de Antofagasta; el N° 4 presenta la región cordillerana de Paposo y Caldera (III Región) ; finalmente, el Mapa N° 5 muestra una extensa zona desde Copiapó (III Región) hasta el valle del río Aconcagua (V Región), áreas donde en los últimos 150 años han sido detectados ejemplares de gato montes andino en Chile (Miller & Rottmann, 1976; Scrocchi & Halloy, 1986).
En estos mapas se destaca en líneas negras los principales recorridos efectuados por nuestro equipo con objeto de rastrear las áreas con mayor presencia probable de gatos montes.
Los mapas destacan las zonas donde se ha podido establecer la presencia fidedigna de ejemplares de gatos montes andino y colocolo en un periodo no mayor a los 10 años (periodo 1988-1998). Si bien, en algunos casos no poseemos antecedentes exactos sobre la data de muerte de muchos de los especímenes estudiados en este análisis, fueron registradas las fechas proporcionadas por las personas que poseían las pieles.
Como se puede observar, casi todos los registros confirmados de gato montes andino se encuentra localizados en áreas con altitudes superiores a los 3.500 msnm. En el caso del gato colocolo, la mayoría de los ejemplares detectados se encontraban en un rango de altitud de entre los 1.500 y los 4,700 msnm. Registros previos a este estudio indicaban que esta especie no estaba presente en zonas con altitudes superiores a los 3.500 msnm, sin embargo, registros confirmados mediante fotos de ejemplares vivos y pieles, confirman el hecho que el gato colocolo puede utilizar áreas tan altas como Surire (4.700 msnm), Caquena (4,600 msnm), Isluga (3.900 msnm) y Enquelga (3.800 msnm).
En el Mapa 6 se observa el área de distribución probable del gato montes andino en la actualidad en territorio chileno, de acuerdo a los antecedentes recopilados en este estudio. Como es posible apreciar, el área es significativamente menor a la recopilada en distintos estudios y recopilaciones anteriores, en donde se incorporaban información obsoleta y no confirmada (Miller & Rottmann, 1976; Melquist, 1985; Nowell & Jackson, 1996; Johnson et al. 1998). La distribución actual propuestas en el Mapa 6 incorpora los siguientes parámetros para su determinación:
5.9. ESTADO DE CONSERVACIÓN:
Las densidades poblacionales del gato monte andino probablemente siempre han sido bajas. La densidad de gatos colocolo que habitan en ecosistemas similares al gato andino es, sin lugar a dudas, mucho mayor. Si bien las áreas con condiciones aceptables para mantener poblaciones viables de gato montes andino son escasas, este hecho no permite, por si solo, explicar esta extrema baja densidad. El aumento en la abundancia poblacional de una de sus principales presas, la vizcacha, no ha significado un aumento en sus densidades. A partir del año 1992, la vizcacha se encuentra bajo protección legal en Chile, prohibiéndose totalmente su caza o captura. Todos estos antecedentes, unidos a la falta extrema de información acerca de su ecología ha llevado a diferentes organizaciones internacionales (IUCN) y locales (CONAF y SAG) a recomendar medidas urgentes de preservación a todo lo largo de su área de distribución, y a clasificarla en el Apéndice I de la Convención CITES. En Chile todas las especies de gatos se encuentran totalmente protegidas a partir del año 1972 (Iriarte & Jaksic 1986; Iriarte et al. 1997).
En general, no existen evidencias sobre posibles actividades comerciales de ambas especies de gatos en el Altiplano de Chile. Probablemente, la mayor preocupación por su conservación se centre en la caza esporádica que de ellas se realiza con objeto de utilizar sus pieles y cuerpos embalsamados en festividades rituales de la etnia Aymara. Como se explicó en capítulos anteriores, la aparición de sectas de religiones de tipo evangélicas entre la población Aymara en el Altiplano chileno ha permitido disminuir la presión de caza sobre dichas especies. Las personas que han asimilado dichas nuevas creencias desechan las antiguas costumbres asociadas con la iglesia Católica y a festividades ancestrales del pueblo Aymara. Sin lugar a dudas, esta es una excelente noticia para la conservación de la especies en el área.
Por otro lado, una de las posibles hipótesis que permitirían explicar el fuerte retroceso en el área de distribución geográfica de la especies (500 km.) en menos de un siglo, es la fuerte presión de extracción que tuvo las dos especies de chinchillas : Chinchilla de cola larga: Chinchilla lanigera y Chinchilla de cola corta: Chinchilla brevicaudata). En Nowell & Jackson (1996), se propone la hipótesis de que la masiva extinción de ambas especies de chinchillas probablemente produjo un efecto desastroso sobre las poblaciones de O. jacobita, toda vez que estas especies de roedores son eminentemente nocturnas y que la vizcacha es de hábitos crepusculares y diurnos. En las áreas donde se registro la presencia del gato montes andino en el siglo pasado se registraron abundantes colonias de ambas especies de chinchillas. Lamentablemente, la incesante captura para la obtención de pieles para su exportación a países europeos y de Norteamérica, en las últimas 6 décadas del siglo pasado (fueron exportadas 12 millones de pieles de esta zona) produjo se casi total extinción local (Iriarte & Jaksic, 1986; Iriarte et al. 1997). Estos números probablemente representan un importante proporción de la disponibilidad de presas para un especialista en roedores nocturnos en zonas de gran altitud como es el gato montes andino.
6. RESUMEN Y CONCLUSIONES:
7. AGRADECIMIENTOS:
Deseo, en primer lugar agradecer la importante ayuda recibida por el personal del Servicio Agrícola y Ganadero que labora en estos temas en el nivel central (Gabriel Seisdedos y Charif Tala) y el que trabaja en las regiones I (Víctor Valdivia), II (René Kurte y Hibert Martínez) y III (José Andaur). Asimismo, me gustaría agradecer la valiosa información proporcionada sobre ambas especies por los especialistas que más saben de gatos en Chile: José Luis Galaz, Fabian M. Jaksic, Mario Parada, Jurgen Rottmann, Juan José Anabalon, Walter Sielfeld, Angel Spotorno, Juan Carlos Torres-Mura y Yerco Vilina. Un especial agradecimiento a los Señores Jim Sanderson y John Wagenknecht por mostrarme el vídeo tomado al hermoso ejemplar de gato montes andino y los valiosos antecedentes que el logró reunir durante su estadía en la región.
Además, deseo expresar mis sinceros agradecimientos a la gran ayuda prestada por el equipo de guardaparques de la CONAF que trabajan en las distintas áreas silvestre protegidas de las regiones I, II y III: Hérman Blanco, Humberto Céspedes, Leonardo Choque, Luis Araya, Enrique Miranda y Carlos Nazar. Asimismo, agradezco la colaboración proporcionada por la Sra. Barbara Knapton por la valiosa información proporcionada sobre la presencia de gatos monteses en la zona de Putre.
Finalmente, deseo expresar mi agradecimiento a todos los habitantes de la cultura Aymara que tan amistosamente me proporcionaron una parte importante de la información que logre reunir en este estudio. Después de conversar con muchos de ellos pude entender el conocimiento que poseen del medio que les rodea. Aún pensando que en algunas ocasiones ellos cazan gatos monteses, ellos han podido vivir juntos por más de 8.000 años sin llevar a la especie a su casi completa extinción como sucede en la actualidad con nuestra presencia.
8. BIBLIOGRAFIA:
CABRERA, A. & J. YEPES. 1940. Mamíferos vivientes de la República Argentina. Rev. Mus. Argent. Cien. Nat. Cien. Zool. 6 :161-247.
CABRERA, A. 1961. Los félidos vivientes de la República Argentina. Rev. Mus. Argent. Cien. Nat. Cien. Zool. 6 :161-247.
CORNALIA, E. 1865. Descrizione di una nuova specie del genere Felis, Felis jacobita (Corn.). Mem. Soc. Ital. Sci. Nat. 1 :1-9.
CONAF. 1988. Libro rojo de los vertebrados terrestres chilenos. Corporación Nacional Forestal, Ministerio de Agricultura, Santiago, 65 Pp.
GREER, J.K. 1965. Another record of the Andean highland cat from Chile. J. Mammal. 46 :507.
HALLOY, S. 1985. Climatología y edafología de alta montaña en relación con la composición y adaptación de las comunidades bióticas (con especial referencia a las Cumbres Calchaquíes, Tucumán. Tesis de Doctorado Fac. Cs. Nat., Universidad Nacional de Tucumán, Argentina.
IRIARTE, J.A. & F.M. JAKSIC. 1986. Fur trade in Chile: An overview of seventy-five years of export data (1910-1984) Biological Conservation, 38(3) :243-253. London, England.
IRIARTE, J.A. & F.M.JASIC. 1997. Trends in wildlife use and trade in Chile. Biological Conservation (London), 81:9-20.
JOHNSON, W.E, M. CULVER, A.J. IRIARTE & S.J. O`BRIEN. 1998. Tracking the evolution of the elusive Andean Mountain Cat (Oreailurus jacobita) from mitochondrial DNA. Journal of Heredity (In Press).
KUHN, H.J. 1973. Zur Kenntnis der Andenkatze, Felis (Oreailurus) jacobita Cornalia, 1865. Säugetierkd Mitt. 21 :359-364.
MATSCHIE, P. 1912. Über Felis jacobita, colocola und zwei ihnen ähnliche Katzen. Sitzber Ges. Natur. Freunde. Berlin 25 :253-259.
MELQUIST, W. 1985. Status survey of otters (Lutrinae) and spotted cats (Felidae) in Latin America. University of Idaho. 269 p.
MILLER S.D. & J. ROTTMANN. 1976. Guía para el reconocimiento de mamíferos chilenos. En Expedición a Chile. Editora Nacional Gabriela Mistral. 200 pp.
NOWELL, K. & JACKSON P. (eds.) 1996. Status Survey and Conservation Action Plan : Wild Cats. Gland, Switzerland. IUCN/SSC Cat Specialist Group.
OSGOOD, W.H. 1943. The mammals of Chile. Field Mus. Nat. Hist. Zool. Ser. 30:1-268.
PACHECO, L.F. & J. A. SALAZAR. 1996. Bases para la conservación de los félidos en Bolivia. Ecología en Bolivia N° 26 : 71-92.
PEARSON, O.P. 1957. Additions to the mammalian fauna of Peru and notes on some other Peruvian mammals. Breviora 73 :1-7.
PHILIPPI, R.A. 1869. El colo colo de Molina. An. Univ. Chile Zool. 33:205-207.
PHILIPPI, A. 1973. Ueber Felis guigna, Molina und uber die Schädelbildung bei Felis pajerosund Felis colocolo. Arch. Naturgersch. 39:8-15.
REDFORD, K.H. & J.F. EISENBERG. 1991. Mammals of the Neotropic. Vol 2: The Southern Cone: Argentina, Chile, Paraguay & Uruguay. University of Chicago Press, Chicago.
SCROCCHI , G.J. & S.P. HALLOY. 1986. Notas sistemáticas, ecológicas, etológicas y biogeográficas sobre el gato andino. Acta Zoológica Lilloana, 23, 2 : 157-180.
WONZENCRAFT, C. 1993. Order Carnivora, Family Felidae. In : Mammal Species of the World (Wilson D.E. and Reeder D.A., eds.). Washington, D.C. Smithsonian Institute Press ; 288-299.
YENSEN, E. & TARIFA, T. 1993. Reconocimiento de los mamíferos del Parque Nacional Sajama. Ecología en Bolivia, 21 :45-66.
YEPES, J. 1929. Notas sobre algunos de los mamíferos descriptos por Molina, con distribución geográfica en Chile y Argentina. Rev. Chil. De Hist. Natural 33 :469-472.
ZIESLER. G. 1992. Souvenir d´un chat des Andes. Animan 50 :68-79.
ANEXO N° 1: Antecedentes sobre 40 ejemplares o pieles de gatos monteses altiplánicos detectados u observados en el Altiplano de Chile.
| N° | ESPECIE | FECHA | LOCALIZA CION |
OBSERVADOR o INFORMANTE | ALTITUD (msnm) |
OBSERVACION |
| 001 | ¿? | Oct 1996 | San Pedro de Ataca | J.C. Torres | 3.500 | Cerca de trampa de roedores |
| 002 | L. colocolo | Oct 1998 | Altiplano Copiapó | J. Andaur y A. Iriarte | 2.500 | Piel decomisada |
| 003 | O. jacobita | Nov 1998 | Salar de Surire | J. Sanderson | 4.700 | Video a ejemplar macho adulto |
| 004 | O. jacobita | Jun 1998 | Nasahuento | Angel Paco Villalobos | 4.300 | Pieles obtenidas en la zona para ser utilizadas en ceremonias religiosas. |
| 005 | L. colocolo | Jun 1998 | Nasahuento | Angel Paco Villalobos | 4.300 | |
| 006 | L. colocolo | Jun 1998 | Nasahuento | Angel Paco Villalobos | 4.300 | |
| 007 | L. colocolo | Jun 1998 | Nasahuento | Angel Paco Villalobos | 4.300 | |
| 008 | L. colocolo | Jun 1998 | Nasahuento | Angel Paco Villalobos | 4.300 | |
| 009 | L. colocolo | Jun 1998 | Nasahuento | Angel Paco Villalobos | 4.300 | |
| 010 | L. colocolo | Jun 1998 | Nasahuento | Angel Paco Villalobos | 4.300 | |
| 011 | O. jacobita | Dic 1998 | Salar de Surire | J. Sanderson | 4.700 | Piel regalada por la policia |
| 012 | L. colocolo | Dic 1998 | Caquena | J. Sanderson | 4.300 | Piel comprada a poblador |
| 013 | L. colocolo | Mar 1998 | Caquena | Severino Lluncos | 4.500 | Animales
embalsamados Utilizados en festividades Religiosas. |
| 014 | O. jacobita | Mar 1998 | Caquena | Severino Lluncos | 4.500 | |
| 015 | O. jacobita | Mar 1998 | Caquena | Severino Lluncos | 4.500 | |
| 016 | L. colocolo | Mar 1998 | Caquena | Severino Lluncos | 4.500 | |
| 017 | L. colocolo | Mar 1998 | Caquena | Severino Lluncos | 4.500 | |
| 018 | L. colocolo | Dic 1998 | Salar de Coposa | Juan José Anabalon | 4.150 | Captura y liberación (juvenil) |
| 019 | L. colocolo | Sep 1998 | Copaquiri | Juan José Anabalon | 3.700 | Captura y liberación |
| 020 | O. jacobita | Dic 1997 | Cancosa | Agustín Iriarte | 4.200 | Animal embalsamado |
| 021 | O. jacobita | Nov 1988 | Salar de Surire | Gunter Ziesler | 4.700 | Fotografía a juvenil en rocas |
| 022 | L. colocolo | Sep 1997 | Isluga | Carlos Nazar | 3.900 | Fotografía a 2 juveniles en una cueva cerca del camino |
| 023 | L. colocolo | Sep 1997 | Isluga | Carlos Nazar | 3.900 | |
| 024 | L. colocolo | Jul 1998 | Putre y alrededores | Agustin Iriarte | 3.500 | Diversos ejemplares han sido capturados en la zona |
| 025 | L. colocolo | Jul 1998 | Putre y alrededores | Agustin Iriarte | 3.500 | |
| 026 | O. jacobita | Jul 1998 | Ancuta | Asencio Jimenez | 4.350 | Piel en buenas condiciones |
| 027 | L. colocolo | Mar 1998 | Guallatire | Porfirio Sánchez | 4.200 | Piel |
| 028 | L. colocolo | Mar 1998 | Guallatire | Benjamin Mamani | 4.200 | Piel |
| 029 | O. jacobita | Ago 1997 | Salar de Japu | H. Cespedes, E.Muñoz | 4.300 | Ejemplar cazando |
| 030 | O. jacobita | Ago 1996 | Chucuyo | Sra. Matilda | 4.400 | Ejemplar juvenil e cautiverio |
| 031 | L. colocolo | Mar 1998 | Enquelga | Ambrosio Condori | 3.900 | Ejemplares embalsamados |
| 032 | L. colocolo | Mar 1998 | Enquelga | |||
| 033 | L. colocolo | Mar 1998 | Enquelga | Apolinario Castro F. | 3.900 | Ejemplares embalsamados |
| 034 | L. colocolo | Mar 1998 | Enquelga | |||
| 035 | L. colocolo | Mar 1998 | Cosca | Eusebio Urelo | 4.150 | Ejemplar embalsamado |
| 036 | L. colocolo | Oct 1997 | Socaire | Angel Spotorno | 3.900 | Gato enfermo |
| 037 | ¿? | May 1998 | Salar Punta Negra | Mario Parada | 2.800 | Gato vivo en Salar |
| 038 | ¿? | Ene 1999 | Volcán Parinacota | José Luis Galaz | 4.600 | Craneos de gatos en bofedal |
| 039 | ¿? | Ene 1999 | Volcán Parinacota | José Luis Galaz | 4.600 | |
| 040 | L. colocolo | Dic 1998 | Caquena | J. Sanderson | 4.500 | Piel comprada a poblador local |