DISTRIBUCION Y ESTADO ACTUAL
DEL GATO ANDINO (OREAILURUS JACOBITA)
EN BOLIVIA
Por: Ma. Lilián Villalba M. y Nuria C. Bernal H.
MUSEO NACIONAL DE HISTORIA
NATURAL
LA PAZ - BOLIVIA
I. ANTECEDENTES
El gato andino (Felis jacobita Cornalia, 1865), es una especie de felino poco conocido hasta la fecha, cuya distribución aparentemente está restringida a las zonas altoandinas de Perú, Bolivia, Chile y Noroeste de Argentina (Cabrera, 1961). A su vez, está considerado como Raro según las categorías del Libro Rojo de la IUCN (1982), y se encuentra dentro del Apéndice I de CITES (Novak, 1992).
La información más completa y disponible sobre este felino ha sido elaborada por Scrocchi y Halloy (1986), quienes realizan una recopilación y análisis de publicaciones de diferentes autores y años sobre registros de esta especie en la región andina. De esta información se puede notar que en los reportes y descripciones realizadas existen problemas taxonómicos en la identificación de la especie, ya que es fácilmente confundida con el gato de las pampas (Felis colocolo, Molina), felino de menor talla y con un rango de distribución mucho mayor al del gato andino (Redford y Eisenberg, 1992). El trabajo de Scrocchi y Halloy (1986), también es un aporte importante en cuanto a algunos datos sobre la ecología y comportamiento del gato andino.
De acuerdo a la información revisada, no se conoce con certeza su distribución actual y es poco lo que se sabe sobre su biología y ecología, así como las amenazas o factores que están o pueden estar afectando a sus poblaciones. La ausencia de este tipo de información, es un obstáculo en el desarrollo de planes de conservación para especies en peligro; por lo tanto, para poder establecer las medidas más adecuadas para la protección del gato andino, es necesario recabar información básica sobre esta especie.
Dada esta ausencia de información sobre el gato andino, se ha priorizado en el Plan de Acción para la Conservación de los Gatos Silvestres (Nowell y Jackson, 1996), la realización del Proyecto "Historia Natural, Distribución y estado actual del Gato andino".
El presente trabajo, forma parte del mencionado proyecto, en su primera fase dirigida a determinar dónde se encuentra esta especie, siendo así su principal objetivo el contar con información sobre la presencia del gato andino, dentro del área de estudio, a fin de establecer cuál es su rango de distribución en Bolivia, el poder identificar las amenazas a la especie y evaluar el estado actual de su población y contribuir al esclarecimiento de la taxonomía de la especie. A partir de esta evaluación se podrá identificar áreas posibles para realizar un estudio mas detallado de la especie.
II. AREA DE ESTUDIO
El área de estudio del presente trabajo, comprendió las dos ecoregiones principales Alto Andina y Puneña, que se consideraron como áreas probables de distribución del gato andino. De acuerdo a Ribera (1992), las características de estas dos ecoregiones son:
La región geográfica Altoandina comprende los pisos altoandinos semihúmedo y árido a semiárido, que se encuentran entre los 4200 a 5000 m.s.n.m. El Piso altoandino semihúmedo se sitúa en la cordillera oriental y central andina, comprende altas mesetas, valles glaciales altos y escarpados mientras que el piso altoandino semiárido se encuentra en la cordillera occidental volcánica, con altas mesetas y faldíos de volcanes.
Ambas regiones se caracterizan por condiciones climáticas extremas, con heladas nocturnas durante todo el año, precipitación media anual baja, menor a los 700 mm, y principalmente en forma de nieve y granizo. El número de meses secos varía entre 1 a 4, conforme se va de norte a sur.
La vegetación en ambos pisos se caracteriza por ser una pradera baja, con predominio de gramíneas duras y con sílice (Festuca spp, Stipa spp., Calamagrostis spp.), y la presencia de hierbas en roseta y en cojín (Azorella spp., Pycnophyllum spp., Lachemilla spp., etc.). En ambas ecoregiones es muy importante la presencia de bofedales, que son zonas con vegetación que permanece anegada la mayor parte del año, y se encuentran especies higrófilas como las Juncaceas, Cyperaceas y especies en cojín como Distichia spp. y Oxychloe andina. En el piso árido a semiárido, es también característica la presencia de arbustos de Baccharis spp. y Parastrephia spp. y particularmente la presencia de los bosquecillos naturales de Queñoa (Polylepis spp).
Con respecto a la fauna en estas regiones, se tiene las especies típicamente andinas como Felis concolor y Pseudalopex culpeus, entre los carnívoros; Vicugna vicugna, los camélidos domésticos llama y alpaca, herbívoros menores como Lagidium viscaccia, Abrocoma cinerea, Chinchillulla sahamae, varias especies de roedores más pequeños y una gran variedad de avifauna.
La ecoregión altiplánica o Puna, se sitúa entre los 3600 a 4200 msnm, corresponde a la meseta altiplánica que se encuentra entre las cordilleras Oriental y Occidental Andina. Por el gradiente de humedad de norte a sur, se diferencia una Puna húmeda al norte, donde se tienen hasta 8 meses húmedos con una precipitación pluvial que oscila entre 500 a 700 mm anuales y una Puna árida al sur, con 1 ó 2 meses húmedos, con precipitaciones pluviales menores a 500 mm anuales.
La vegetación es similar a la región altoandina, con dominancia de gramíneas duras dispuestas en macollo (Stipa, Festuca spp.) y arbustos de bajo porte (Parastrephia spp y Baccaris spp.) . Hacia el sur, por la presencia de suelos salinos, se tiene la presencia de especies halófitas. En las zonas rocosas de las serranías, se crean microclimas especiales que dan lugar a la presencia de otras especies arbustivas de los géneros Satureja, Calceolaria, Mutisia, Senecio, etc.
La fauna es similar a la altoandina, pero más pobre y con algunas extinciones locales; también existen especies características como perdices (Tinamidae) y el quirquincho Chaetophractus nationi (DNCB, 1996).
A diferencia de la región altoandina, el altiplano es una zona muy poblada y la intervención humana es muy intensa, de modo que la vegetación natural está profundamente alterada.
III. METODOLOGIA
El presente proyecto se llevó a cabo en la región altiplánica y altoandina, en sus partes norte, centro y sur, abarcando los Departamentos de La Paz, Oruro, Potosí y Tarija.
La fase de obtención de información se dividió en una de recopilación bibliográfica, la misma que estuvo centrada principalmente a recabar datos sobre presencia de especímenes, tanto de O. jacobita como L. pajeros, en diferentes museos extranjeros (Berkeley, FMNH, Estación Biológica Doñana, Museo Javier Prado Lima Perù). También se examinaron los especímenes existentes en la Colección Boliviana de Fauna CBF (Convenio Museo Nacional de Historia Natural Instituto de Ecología) y ocasionalmente se visitaron los mercados locales donde pueden encontrarse pieles o animales taxidermizados. La evaluación de estos especímenes fue fundamental para establecer las características diagnósticas externas de O. jacobita y L. pajeros, permitiendo así la determinación de las diferencias existentes entre ambas especies.
No se procedió al análisis de los cráneos (3) existentes en la CBF, debido a que no se tiene material de referencia para comparar entre especímenes de O. jacobita y L. pajeros, sin embargo de acuerdo a su ficha se asume la especie indicada en la misma. También se obtuvo algún material de referencia con base a fotografías de otros museos. Se considera importante determinar estas diferencias, sin embargo para los fines del presente proyecto se priorizó el trabajo con las pieles, dado que es el material que con mayor probabilidad puede conseguirse y que presenta características diagnósticas claras.
La información principal se obtuvo a partir de entrevistas a los pobladores de las diferentes localidades visitadas; todas las entrevistas fueron apoyadas con un juego de fotografías de O. jacobita y L. pajeros, a fin de conseguir la identificación de cualquiera de las dos especies. En todas las visitas se contó con la ayuda de un guía local, lo que facilitó grandemente el acceso a la gente.
En todos los casos se consultó sobre la tenencia, por parte de los pobladores, de animales taxidermizados a fin de verificar la identificación realizada por ellos mismos. Cuando los pobladores indicaron tener el animal o parte de éste y accedieron a mostrarlo, se tomó las fotos respectivas y cuando fue posible una muestra de pelo y/o tejido.
Las encuestas en general se realizaron a las personas que se encontraban disponibles en las localidades visitadas, sin embargo se trató de entrevistarse con personas de avanzada edad, considerando que éstas aun pueden mantener ciertas costumbres y conocer mejor su medio, mientras que la gente joven por el proceso de aculturización y por que es gente que migra por temporadas hacia la ciudad, han perdido gran parte de sus costumbres así como cierto conocimiento de su medio, ya sea por no realizar las actividades tradicionales en el campo y/o por que la transmisión oral de padres a hijos está desapareciendo.
IV. ANALISIS DE DATOS
La información obtenida a partir de las entrevistas realizadas, se volcaron en formularios guía y esta información fue sistematizada en hojas de resumen de datos de localización y de datos biológicos/ecológicos y anecdóticos.
Con base a la información obtenida, se clasificó la misma en los siguientes tipos de registros para O. jacobita y L. pajeros:
Registro Verificado (V):
Son registros sobre la presencia de la(s) especie(s), que han sido verificados a través de la evaluación de los especímenes de las colecciones científicas y de animales taxidermizados o cueros que los pobladores mostraron y de los cuales en general se obtuvo registro fotográfico.
Registro No Verificado (NV):
Son registros sobre la presencia de la(s) especie(s), en la que los pobladores identificaron a una de las dos especies, pero que no se pudo verificar por la ausencia de piel o animal taxidermizado.
Registro No Definido (ND):
También se tomó en cuenta este tipo de registro, cuando los entrevistados no pudieron identificar a ninguna de las dos especies. Se eliminó aquellas encuestas en que los informantes indicaron no conocer ni tener referencia alguna de la(s) especie(s).
Registro para ambas especies:
Son registros en que los entrevistados indicaban conocer a las dos especies de gatos, aunque la diferenciación que realizaban obedecía a diferentes criterios. Son registros no verificados.
Los registros obtenidos se volcaron en un mapa, considerando estas cuatro categorías. Es importante indicar que las localidades mapeadas en general representan a la región que comprende el lugar donde se entrevistó a la persona respectiva y/o el lugar en que indicaban haber visto o capturado a los animales. Sólo en el caso de algunas colecciones científicas, se tiene las coordenadas exactas.
V. RESULTADOS
Características Diagnósticas Externas
Los especímenes examinados de la colección científica de la CBF de acuerdo al Catálogo Oficial de Mastozoología son los siguientes: CBF 445 (O. jacobita?, Cráneo), CBF 1577 (O, jacobita?, Cráneo), CBF 2018 (O. jacobita, Piel), CBF 2224 (L. pajeros, Piel), CBF 2227 (O. jacobita, Piel), CBF 2229 (L. pajeros, Piel), CBF 2230 (O. jacobita, Piel), CBF 2274 (L. pajeros, Piel), CBF 2960 (O. jacobita, Cráneo). También se contó con las fotos de
tres especímenes de Bolivia que se encuentran en las Colecciones Científicas de la Estación Biológica Doñana N° EBD 8366 (L. pajeros, Piel), EBD 8741 (L. pajeros, cráneo), EBD 14430 (L. pajeros, Cráneo).A partir del análisis de los especímenes se determinaron las siguientes características diagnósticas (Cuadro 1.)
Cuadro 1. Características diagnósticas externas de O. jacobita
y L. pajeros
CARACTERISTICAS |
O. JACOBITA |
L. PAJEROS |
| Coloración de las manchas |
Manchas rojizas tenues | Manchas rojizas intensas |
| Coloración general | Aspecto general grisáceo | Aspecto general rojizo |
| Patrón de las manchas | Líneas del cuerpo verticales | Lineas del cuerpo horizontales /oblicuas |
| Patrón de los anillos | Anillos de la
cola bien marcados Anillos en patas delanteras muy poco marcados e incompletos Anillos de la pata traseras levemente marcados |
Anillos en la
cola no tan notorios Anillos en patas delanteras muy bien marcados, negros
Anillos en patas traseras mejor marcados y completos |
| Cola | Cola bien larga y gruesa, con aspecto felpudo | Cola menos larga, aspecto menos felpudo (pelos mas gruesos) |
| Presencia de crin | No existe crin | Crin en la espalda (pelos rojizos y negros) |
| Nariz | Nariz en punta, color negro u obscuro | Nariz ñata, color café/naranja o más clara |
| Orejas | Orejas con la punta redondeada | Orejas punteagudas |
| Otros | Líneas frontales de la cabeza, bien marcadas | Líneas frontales de la cabeza muy poco visibles |
B. Distribución
El trabajo de campo se realizó principalmente entre mayo y noviembre de 1998, se visitaron diferentes localidades altiplánicas y altoandinas, priorizando aquellas zonas donde se tenía poca o ninguna información sobre la(s) especie(s). Se incluyó especialmente la Reserva Nacional de Fauna Ulla Ulla (La Paz), que sería el límite norte para la distribución de la especie y la Reserva Biológica Cordillera de Sama (Tarija), como el límite sureste.
En total se obtuvieron 137 registros, considerando entrevistas e información obtenida de las colecciones. Los resultados son los siguientes:
Cuadro 2. Categorización de los registros obtenidos para
la determinación de presencia de O. jacobita
TIPO DE REGISTRO |
O.J |
L.P. |
O.J. y L.P. |
NO DEFINIDO |
TOTAL |
|
Verificado |
5 |
22 |
--- |
--- |
27 |
|
No verificado |
39 |
42 |
--- |
--- |
81 |
|
Confundido con Puma |
2 |
--- |
--- |
--- |
2 |
|
Otro |
--- |
--- |
12 |
15 |
27 |
|
TOTAL |
46 |
64 |
12 |
15 |
137 |
En este cuadro, se puede apreciar que se tiene un mayor número de registros confiables para L. pajeros, mientras que para O. jacobita sólo son 5 los registros verificados, de los cuales 4 provienen de especímenes de la CBF, y el quinto registro, proviene de una entrevista que se verificó cuando accedieron a mostrar la piel.
Igualmente el número de registros totales (verificados y no verificados) para L. pajeros es mayor al de O. jacobita; además es posible que gran parte de los registros no verificados para O. jacobita puedan tratarse de L. pajeros. En dos oportunidades, cuando se entrevistó a los pobladores, ellos indicaron que se trataba de O. jacobita, pero cuando accedieron a mostrar las pieles, los especímenes pertenecían a L. pajeros.
Por otro lado, observando la figura 1 (mapa), se puede ver que los registros (verificados y no verificados) para L. pajeros se encuentran principalmente en la región altiplánica o puneña, en tanto que los registros verificados para O. jacobita se restringe a la región alto andina sur del país; sólo un registro verificado para esta especie se encuentra en el altiplano central, sin embargo la localidad podría considerarse con cierto grado de incertidumbre, pues el espécimen se obtuvo de un mercado en la ciudad de La Paz, por lo que la localidad reportada por el vendedor, puede no ser exacta.
Exceptuando este registro altiplánico para O. jacobita, se podría sugerir que la distribución de la especie, estaría restringida a la región altoandina del país, faltando verificar su existencia en la zona norte (Reserva Nacional de Fauna Andina Ulla Ulla), la cual es bastante probable, dado que la mayor parte de los pobladores entrevistados en esta zona reconocen a ambas especies, indicando que O. jacobita se encuentra
en las serranías. En el caso de Sajama, dónde sólo se tienen registros verificados para L. pajeros, también se podría esperar la presencia de O. jacobita, pues aparentemente en el lado chileno por la misma región se tiene registros verificado de esta especie.En las localidades visitadas de Tarija, se constató un equilibrio entre las personas que identificaban o describían a una u otra especie, pero también O, jacobita fue confundido con Puma, y algunos informantes que indicaron no conocer a ninguna de las dos especies, sí conocían al Puma, mencionando que este es bastante común. En esta zona no se tiene ningún registro verificado de O. jacobita y de L. Pajeros se encontraron dos pieles.
No se hicieron las evaluaciones respectivas en los Departamentos de Chuquisaca y Cochabamba; aunque la mayor parte de sus territorios que corresponden a las zonas altas, pertenecen principalmente a la región puneña y por otro lado en el caso de Cochabamba son zonas bastante intervenidas, se considera importante efectuar las visitas correspondientes para confirmar o descartar la presencia de ambas especies.
Con respecto a la tercera columna del cuadro 2, donde se identifica a ambas especies, se trata de pobladores que indican haberlos visto o conocerlos y la mayor parte de estos registros se localizan en las regiones altoandinas norte, centro y sur.
Por otro lado los criterios para diferenciar a ambas especies son variables:
Es interesante indicar que las personas que diferencian al gato de agua, coinciden en afirmar que este gato sale de pronto de un pozo de agua, que vive en el agua y/o que cuando se escapa, se zambulle en dicho pozo.
Este criterio se ha observado tanto en los pobladores de la región altiplánica como altoandina, independiente de si es un gato de las serranías o pampa.
Con respecto a la información sobre la época o año en que ambas especies fueron registradas por las personas entrevistadas, varía desde 40 años atrás a registros recientes, en el caso de L. pajeros, dos registros verificados son de 1998, pues las pieles eran recientes. También hay coincidencia en afirmar que es visto en época de lluvias.
Es importante mencionar que varias personas que indicaron haber visto a una u otra especie hace más de 10 o 20 años atrás y que actualmente no la ven, se debe al cambio de actividad de dichas personas; algunos eran pastores(as), otros cambiaron de residencia -especialmente las mujeres-, o debido a la existencia de transporte motorizado, los pobladores ya no viajan a pie, que era cuando tuvieron la(s) oportunidad(es) de ver estos animales. Aunque también ciertos entrevistados indicaban que el gato abundaba más antes y que actualmente es raro; sin embargo, otros informaron que es abundante en ciertos lugares, especialmente serranías.
C. Habitat
De acuerdo a las descripciones dadas por los diferentes pobladores entrevistados, el hábitat de estas especies lo conforman principalmente las serranías, donde existen roquedales; la vegetación en estas zonas, principalmente son tholares (Parastrephia spp.) y pajonales medianos a altos (Festuca spp. Stipa spp).
Varios pobladores mencionan haberlos visto cerca de vertientes o pozas de agua, en quebradas o cuevas de rocas. En la zona del altiplano indican especialmente que se los encuentra en las serranías y no en la pampa; mientras que en la región altoandina, además de mencionar las serranías y roquedales como hábitat principal, indican a los bofedales donde existen pozas de agua profunda.
D. Actividad
El 84,6 por ciento de las personas que indicaron haber visto al gato (O.j y/o L.p), lo hicieron en la mañana (42,3%) o en la tarde (42,3%), lo que implicaría que es un gato de actividad diurna, mientras que el 9.6%, indicó que es nocturno y sólo el 5.8% lo vió muy temprano, casi amaneciendo.
La mayoría de los avistamientos diurnos corresponden a L.pajeros, mientras que sólo uno de los registros en la noche corresponden a O.jacobita (registros sin verificación).
Gran parte de las personas que lograron ver a este animal con su cría, indican que fue en marzo y que son generalmente dos crías. Aunque hay pobladores que dicen haber visto crías (de uno, dos hasta siete crías) en septiembre y noviembre, o entre diciembre y enero o época de lluvias.
E. Nombre Común
Con respecto al nombre común, los pobladores que diferencian las dos especies de acuerdo a su hábitat, en general llaman titi, o titimisi al gato de las serranías que podría a ser O. jacobita, y Oskollo al gato de agua o de pampa y sería L. pajeros, pero algunos indicaron lo contrario (Oskollo de serranía, y titi de agua). También hay pobladores que solo conocen a cualquiera de las dos especies por titi, titimisi, titiphisi u oskollo. Dos de los pobladores entrevistados indicaron que titi es un vocablo Aymara y Oskollo es vocablo Quichua.
Esto último, tendría un mayor respaldo por los datos obtenidos, pues en los lugares donde se conoce al gato, cualquiera de las dos especies, como Oskollo, son zonas cuyos pobladores son quechua parlantes como es el caso del Sud de Potosí, o son Aymaras que tienen relación con pobladores de habla quichua, como es el caso de la Reserva Nacional de Fauna Ulla Ulla, donde algunos entrevistados mencionaron ambos nombres. En cambio, los entrevistados que indicaron conocer al gato como titi exclusivamente, son pobladores de habla Aymara.
Se ha indagado sobre el significado de la palabra "titi", con la finalidad de determinar si tiene alguna relación con alguna de las características del gato andino. La mayor parte de los entrevistados indicaron no conocer el significado; sin embargo entre los que si conocían mencionaron los siguientes significados:
titi quiere decir "plomo" que se utiliza para ciertos rituales
titi quiere decir plomo (estaño)
titi quiere decir "mezcla",
titi quiere decir que tiene manchas como monedas
Según Layme (1992) titi tiene los siguientes significados: gato silvestre o salvaje; Plomo, metal o estaño para soldadura. Igualmente indica que el nombre del Lago Titikaka proviene de titi=gato silvestre y qaqa=caverna o agujero, lo que podría interpretarse el significado de este lago como la "cueva del gato silvestre".
Según el mismo autor, los vocablos, Misi y phisi, son aymaras y significa gato o Animal carnívoro doméstico. Por otra parte Lira (1982), menciona que Osqollu o usqullo, misi o phisi, es palabra quechua y quiere decir gato.
Se consideró importante sacar información sobre el significado de la palabra "titi", dado que muchos nombres de localidades o lugares específicos, que llevan un nombre aymara, son descriptivas de las principales características de dicho lugar. Por ejemplo tenemos el nombre del Lago Titikaka, o ríos, quebradas u otros lugares que son llamados con el vocablo titi mas otro que asigna una característica al lugar, por ejemplo Titinajahuira que significaría "río del Titi" (jahuira=río). Con este tipo de nombres se puede inferir que en dichos lugares existía titi o que era frecuente ver este animal.
F. CREENCIAS Y COSTUMBRES SOBRE EL GATO ANDINO
En relación a las creencias que tienen sobre estas especies, son coincidentes y son las siguientes:
Los restos del animal deben ser enterrados en el sitio donde fue cazado y realizar una ofrenda a la pachamama.
El marcaje de las llamas, se denomina Karwani y consiste en el colocado de adornos de lanas de diferentes colores en los pabellones de sus orejas. Este marcaje tiene la función de establecer la propiedad del hato, diferenciar el sexo y edades.
e. También se ha observado que las pieles o animales embalsamados, se encuentran colgados en algún lugar de la casa; mientras los que aun muestran respeto por este animal, una vez challado lo guardan con todo el material utilizado para su challa cubriéndolo con un aguayo (tejido de colores que utilizan como parte de su vestimenta)(Figura 3).
f. Otros indican que es un animal "maligno", asociado con el demonio, pues si uno lo caza, o lo maltrata, la persona se muere, y cuando tiene al animal taxidermizado debe challarlo siempre, si no lo hace también le irá mal.
g. Sólo dos personas indicaron que la carne se utiliza para curar ciertas enfermedades como la pulmonía y el pelo retostado para el sobreparto.
h. En localidades donde la religión evangélica ha ingresado, las personas que se han convertido a esta religión y que antes practicaban esta costumbre de challar al animalito, actualmente no lo hacen y se han desecho de la piel (quemado o enterrado).
VI. DISCUSION/CONCLUSIONES
Aunque son pocos los registros verificados para O. jacobita, los resultados obtenidos en el presente trabajo sugieren lo siguiente:
Se considera necesario recabar mayor información, a partir de exploraciones intensivas de terreno en ciertas localidades, donde a través de la entrevistas se ha reportado su presencia, pero por limitaciones de tiempo no se pudo verificar la presencia en vivo del animal o por la resistencia de la gente a mostrar las pieles.
Se propone realizar estas evaluaciones en la Reserva Nacional de Fauna Ulla Ulla, la región del Sajama, la región norte del Departamento de Potosí y también en las regiones altas de Cochabamba y Chuquisaca.
VII. LITERATURA CITADA
CABRERA, 1961. Los félidos vivientes de la República de Argentina, Rvta. Mus. Arg. Cienc. Natu. 6(5):193-207
DNCB, 1996. Censo Nacional de la Vicuña. Gestion 1996. Ministerio de Desarrollo Sostenible y Medio Ambiente. La Paz, Bolivia.
HERBAS, A. (1992). Diccionario Castellano Quichua. PRESENCIA. La Paz, Bolivia. 516 pp.
LAYME. F. (1992). Diccionario Castellano Aimara. PRESENCIA. La Paz, Bolivia. 281 pp.
REDFORD Y EISENBERG, 1992. Mammals of the Neotropics. The Southern Cone. Chile, Argentina, Uruguay, Paraguay. Vol 2. Pp:163-166.
VIII. AGRADECIMIENTOS
Queremos agradecer en primera instancia, a Kristin Nowell, Directora de Cat Action Treasure, por el apoyo economico brindado, pues sin el mismo no se hubiera podido realizar el presente trabajo. Al museo nacional de Historia natural de La Paz-Bolvia por el poyo institucional; al personal de la Reserva nacional de Fauna Ulla Ulla, de las Reserva Biologica Cordillera de Sama, a PROMETA-TARIJA; a Maria Copy y Julieta Vargas tesistas de la seccion de Mastozoologia de la Coleccion Boliviana de Fauna; a Victor Cortes tesista del Servicio Multiple de Tecnicas Conservacion de la Vicuna, al Ing. Alberto Velasco y al Lic. Freddy Loza, quienes nos apoyaron dn la realizacion de las entrevistas.
Nuestro agradecimiento tambien para el Dr. james Patton del Museum of Vertebrate Zoology de Berkeley, California y al Dr. Jose Cabot de la Estacion Biologica Donana-Espana, por la informacion y material fotografico brindados.